domingo, 16 de mayo de 2010

Asustan, che

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Leo las declaraciones de Ernesto Sanz. Que suenan más o menos como éstas, del diputado Alfredo Olmedo, de Salta, tan orgulloso de tener la mente cerrada y el culo también.
Son pensamientos trogloditas que me sorprenden, realmente creía que habíamos llegado a ciertos consensos sobre algunos temas, que obligaban a darle un poco de barniz civilizado a los discursos, aunque sea para "quedar bien". Pero veo que estos tipos están sacándose todo tipo de careta o de delicadeza que pudieran haber tenido alguna vez.
La siguiente conclusión es que han resignado la idea de hablarles a las masas y están focalizando su discurso en un sector minoritario, altamente derechizado, que es su votante fiel y que se congratula de escuchar estas cosas en boca de sus representantes.
Bueh... capaz que no es tan malo, entonces.
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lunes, 26 de abril de 2010

Un pacto de sangre

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Un pacto es una alianza, en la cual ambas partes asumen el compromiso de hacer o no hacer determinadas acciones. En virtud del pacto, los participantes quedan comprometidos mutuamente y se deben fidelidad.

La historia de los pactos de sangre se remonta a los albores de la humanidad; a lo largo de la historia, la necesidad de establecer alianzas duraderas fue generando rituales, que sacralizaran y reforzaran los acuerdos. Se hablaba de pactos de sangre realizados con el Diablo, en los cuales hombres y mujeres ofrecían ya sea su sangre o la de una víctima inocente, para sellar un acuerdo que les otorgara poder, riquezas u otros beneficios.

También era (y es) habitual establecer alianzas entre familias, enlazando las sangres a través de un matrimonio acordado y una descendencia común. En épocas de monarquías hereditarias, los matrimonios arreglados aseguraban ampliación de poder y territorios.

En ambientes criminales, un pacto de sangre significa que todos se ensucian las manos, de modo tal que ninguno pueda delatar a los otros sin caer él mismo.

Así sucedió en la última dictadura militar, donde se hacían rotaciones de personal, para que todos pasen en algún momento por los campos de concentración y exterminio desparramados a lo largo y ancho del país.

Ahora, estamos a punto de dilucidar uno de los más perversos pactos de sangre: la entrega de dos vidas inocentes a manos de la propietaria de uno de los medios de comunicación más influyentes de la época, al inicio de la dictadura.

Cuando esto se compruebe, nos faltará aún saber cuáles fueron las monedas del intercambio. Poder y riqueza, seguro. Silencio y complicidad con los crímenes, también. Propaganda descarada acerca de los beneficios del "orden", evidentemente.

Miles de vidas humanas inocentes sacrificadas en medio del silencio cómplice; dos vidas humanas inocentes entregadas a cambio.

Hoy, son los mismos que ayer. No quieren la ley de medios, no quieren los juicios a los genocidas; siguen activas muchas cláusulas del pacto.

Hoy, lo que se sigue peleando, 34 años después del inicio de la dictadura, es la completa desarticulación de los pactos de sangre que continúan vigentes.

A ellos los unen el silencio y la vergüenza, mientras que a nosotros nos unen la memoria, la verdad y la justicia.
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martes, 23 de febrero de 2010

No pudieron

 


Comunicado de Prensa - Abuelas de Plaza de Mayo
Buenos Aires, 23 de febrero de 2010 |
Encontramos otro nieto, el hijo del Secretario de Abuelas de Plaza de Mayo

Las Abuelas de Plaza de Mayo queremos comunicar que hemos encontrado a otro nieto que durante más de 32 años vivió privado de su identidad. Francisco Madariaga Quintela es hijo de Silvia Mónica Quintela y Abel Pedro Madariaga, ambos militantes de la organización Montoneros. Silvia fue secuestrada el 17 de enero de 1977 en Florida, provincia de Buenos Aires, embarazada de cuatro meses. Su compañero Abel sobrevivió y partió al exilio. En 1983, de vuelta en la Argentina, emprendió personalmente la búsqueda de su hijo y se incorporó a la Asociación. 

Los padres
Silvia nació el 27 de noviembre de 1948 en la localidad de Punta Chica, partido de San Fernando. Estudió medicina en la Universidad de Buenos Aires (UBA) y, al momento de su secuestro, estaba terminando su residencia como cirujana en el Hospital Municipal de Tigre. Fue detenida en Florida, zona norte del Gran Buenos Aires, en la intersección de la calle Hipólito Yrigoyen y las vías del Ferrocarril Mitre. Militaba en Montoneros. Sus compañeros la conocían como "María".
Según testimonios de sobrevivientes, Silvia permaneció en el Centro Clandestino de Detención "El Campito", en Campo de Mayo, y en julio de 1977 se le practicó una cesárea en el Hospital Militar de dicha guarnición. Silvia, de 28 años, dio a luz a un varón al que -tal como deseaban con su compañero- llamó Francisco.
El caso de Silvia Quintela se suma a los de Norma Tato de Casariego y Beatriz Recchia de García, desaparecidas-embarazadas del CCD "El Campito", que también dieron a luz en el Hospital Militar y cuyos hijos fueron apropiados por represores. Felizmente, los tres casos fueron resueltos por las Abuelas y la Justicia determinó restituir la identidad de los jóvenes.
Abel nació el 7 de febrero de 1951 en la ciudad de Paraná, provincia de Entre Ríos. Cursó la carrera de agronomía en la UBA hasta que fue expulsado por la intervención en esa casa de estudios y, al igual que Silvia, militaba en la columna norte de Montoneros. A poco del secuestro de su compañera, se exilió en Suecia y más tarde en México, hasta que regresó al país en 1983. Desde entonces, se integró a Abuelas y con los años se convirtió en el coordinador de los equipos técnicos y en la actualidad como secretario de la institución. 

La búsqueda familiar
Durante la última dictadura, la búsqueda de Francisco la llevaron adelante sus abuelas, Sara Elena de Madariaga y Ernestina "Tina" Dallasta de Quintela. Las abuelas, junto a sus compañeras, escribieron y se acercaron a cuanto ministerio público pudieron, pero como en todos los casos les cerraron las puertas. En 1983, de vuelta del exilio, Abel emprendió personalmente la búsqueda, allí se incorporó activamente a Abuelas y fue el encargado de desarrollar gran parte de las estrategias de difusión de Abuelas para convocar a los jóvenes que, como su hijo, tuvieran dudas sobre su identidad. 

La Búsqueda de Francisco
Francisco se acercó a Abuelas el 3 de febrero último, bajo el nombre de Alejandro Ramiro Gallo manifestando creer ser hijo de desaparecidos. Desde hacía mucho tiempo tenía dudas sobre su identidad por lo que decidió preguntar a la mujer que decía ser "su madre" si tenía información sobre su origen. Fue allí que la señora Inés Susana Colombo le confesó que lo habían traído de Campo de Mayo y que había posibilidades de que fuera hijo de desaparecidos.
Con esta información Francisco decidió acercarse a las Abuelas para comenzar su búsqueda. El joven se presentó acompañado por Colombo quien manifestó que su ex esposo, llamado Víctor Alejandro Gallo, era oficial de Inteligencia del Ejército Argentino y que en el año 1977 le dijo que había un niño abandonado en el Hospital Militar de Campo de Mayo, a lo que ella respondió que "cómo iban a dejar a un niño abandonado, que lo trajeran" (sic).
Colombo relató que finalmente Gallo llevó al bebé a su casa el 10 de julio de 1977 y agregó que el niño todavía tenía el cordón umbilical, lo que le indicaba que había nacido hacía muy pocos días.
Tanto Francisco como Colombo indicaron que Víctor Gallo dispensaba un trato violento para ambos, relatando minuciosamente diversas agresiones físicas y psicológicas. Gallo, quien se desempeñaba como oficial del Ejército durante la última dictadura cuenta también en su haber sido miembro del batallón 601. Ya en democracia participó en el robo de una empresa financiera, en la década del 80, y de un hecho criminal en el que se asesinó a una familia conocido como la "Masacre de Benavidez", hechos por los cuales estuvo detenido. El prontuario de este apropiador suma también su participación en los "levantamientos carapintadas ocurridos" en los 80; entre otras cosas. En la actualidad, hasta su detención el pasado viernes, se desempeña como empresario de seguridad privada, "dueño" de la empresa Lince Seguridad".
En la entrevista Colombo señaló que a pesar de estar divorciada y no guardar vínculo con Gallo, antes de concurrir a Abuelas de Plaza de Mayo, ésta lo llamó al militar para manifestarle que "Ramiro" estaba dudando de su identidad. Casualmente, luego de ello Francisco sufrió dos incidentes que vinculó con las circunstancias de que Gallo se enterara de la búsqueda que iniciaba.
El relato de Francisco y Colombo daba para sospechar que se trataba de un hijo de desaparecidos, por lo que de inmediato se solicitó a la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (CONADI) que le otorgara un turno para realizarse el examen de ADN. Al día siguiente, 4 de febrero, Francisco acudió al Banco Nacional de Datos Genéticos para dejar las muestras que le devolvieran su verdadera identidad.

El encuentro
El miércoles 17 de febrero, la jueza Sandra Arroyo, Juzgado Federal N° 1 de San Isidro, llamó a la Asociación para que se le comunicara al secretario de la institución que habíamos encontrado a su hijo. Abel no se encontraba en Capital, así que lo fuimos a buscar para contarle; ese mismo día compañeros y seres queridos lo esperaban en Abuelas para abrazarlo y acompañarlo en este momento que esperó por más de 30 años. Mientras tanto, Francisco se encontraba con integrantes de Abuelas, quienes desde que se acercó a Abuelas estuvieron en contacto para contenerlo y acompañarlo. En ese momento, ellos le comunicaron el resultado y Francisco quiso conocer a su padre en Abuelas. Desde entonces padre e hijo no dejan de estar juntos, contándose los años robados de vida y emocionando a todos los que participamos de esta lucha. "No pudieron", dijo Francisco cuando abrazó a su papá por primera vez. Esa es la enseñanza que nos trae cada restitución y nos llena de energía y esperanzas para encontrar a todos los que faltan.
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domingo, 27 de diciembre de 2009

Saludo findeañero!



Ahhhh..... Me doy por vencida, no puedo saludar a TODOS mis amigos, ni siquiera contestarles sus saludos!!! Todavía ni compré los regalos navideños, hace dos días que no paro de laburar y no pude ni repintarme el pelo!!!

Pero estoy MUY FELIZ, porque el 2010 es un nuevo año de lucha y siento que estamos haciendo grandes avances. Crecimos, ampliamos nuestras redes, nos contactamos, nos conocimos, nos organizamos, somos cada vez más los que luchamos por una sociedad mejor. Dimos batallas importantes, perdimos unas, ganamos otras, pero supimos apoyarnos los unos en los otros para recuperar las fuerzas y volver a la carga.

Algunos de nosotros celebran el nacimiento de Jesús, un revolucionario, que se jugó contra lo instituído, que peleó contra el Imperio, que confió en la organización de base, que nunca negoció con Poncio Pilatos ni con ningún representante imperial.

Quizás muchos otros, que no creemos, seamos en el fondo bastante creyentes...

Creemos en la justicia, en la equidad, en la participación, en la inclusión, en la vigencia de todos los derechos humanos, para todos y para todas, en el compromiso, en el valor de la palabra, en el ejemplo personal...
En fin... SALUD, FELICIDAD Y MATERIALISMO DIALÉCTICO!!!
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domingo, 13 de diciembre de 2009

A favor del matrimonio gay

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El mismo amor, los mismos derechos. Y con el mismo nombre.
En pleno Siglo XXI es absolutamente retrógrado, y además inhumano, que se esté condenando a buena parte de nuestros compatriotas a una existencia ilegal, con todas las trabas e inconvenientes que eso acarrea, tanto para las parejas como para los hijos e hijas.
Los y las que apoyamos las luchas históricas por los Derechos Humanos debemos tomar con fuerza esta bandera, que es la bandera de la igualdad ante la ley y del respeto a la dignidad humana. Y que establece el amor como fuente de derechos, ni más ni menos.
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martes, 8 de diciembre de 2009

Martín Sabbatella, uno de nosotros

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Hace 10 años un puñado de compañeros y compañeras estábamos en vísperas de acceder al gobierno municipal de Morón. Promedio de edad 30 años.
Martín cumplió los 30 siendo Intendente; ahora, va a cumplir los 40 como Diputado Nacional.
Ni en estos diez años ni en los anteriores se alejó de los principios de lucha que le dan motivo para levantarse a la mañana, a él y a todo el conjunto de militantes que cada vez va creciendo con más fuerza y con más alegría.
Qué sé yo lo que pasó en estos 10 años! Imposible resumirlo acá.
Una experiencia pionera en gobierno comunal, con participación, con real interés en la restitución de los derechos de las personas, afectados por las crisis y por las injusticias acumuladas. Con altísimo compromiso militante, no sólo de Martín sino de todos y cada uno/a de los integrantes del gobierno, con cargos o sin ellos.
Con una acción política decidida en Derechos Humanos, con la creación de la Casa de la Memoria y la Vida en Seré, primer centro de la memoria del país creado en lo que fuera un campo de exterminio.
Con el gobierno llevado a los barrios, descentralizando, creando salas de atención primaria, unidades de gestión comunal por localidad, gestión participativa del presupuesto.
Con una administración absolutamente justa y equitativa de los planes sociales y de las políticas de empleo y apoyo a la empleabilidad.
Con la promoción de la cultura y el arte como nunca antes hubo.
Con miles de cosas que se me agolpan en la garganta y no me dejan escribirlas.
Se hizo un camino importante en Morón, un camino que nos debemos desde la izquierda desde hace muchos años
Y el que viene y lo encuentra expresado en hechos, no lo puede creer...
Una experiencia que nos atravesó... es decir, literalmente: pasó a través de nosotros, cambiándonos, modificándonos, redefiniéndonos.
Hubo compañeros y compañeras con úlceras, con gastritis, con alergias, con todo tipo de enfermedades psicosomáticas. Todos y todas pusieron el cuerpo. Ninguno se hizo rico. Hubo encuentros y desencuentros, amores y desamores, pero hay un amor que nos conmueve en lo más íntimo y que sigue tan vivo como el primer día, el amor por la justicia y por la lucha de los que más sufren en nuestro pueblo.
Hace unos meses, en una asamblea, Martín decía que lo de Transparencia Internacional y todo eso estaba joya, pero que la verdad es que a él ni se le ocurriría afanar porque su mamá le daba vuelta la cara de un bife. Es hijo de militantes, integra una familia de militantes.
Es UNO DE NOSOTROS.

Martín, con inmenso orgullo te acompaño en ésta y en todas las que vendrán.
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jueves, 19 de noviembre de 2009

Nuevas tecnologías, viejas luchas


La cultura y la cibercultura

De alguna manera, el paso de los medios tradicionales a los nuevos medios provistos por Internet propone un escenario con interesantes variables: mayor fluidez en el ida y vuelta de la comunicación, facilidad de acceso a la tecnología necesaria para realizar transmisiones, abaratamiento de esta tecnología por ser de uso masivo, lo cual finalmente redunda en una facilidad para conseguir un alcance masivo de los mensajes. Pero también hay quienes advierten del doble filo de Internet como herramienta proveniente del sistema hegemónico, cuyo uso y apropiación no deberían ser ingenuos.
En segundo término, es evidente que la cultura o mejor dicho, las culturas, adquieren en el mundo globalizado, una nueva dinámica de interpenetración, confrontación y redefinición mutuas, ya que los cambios en el entorno de desenvolvimiento de las pautas regionales de construcción cultural implican que esta construcción ya no se reproduce a sí misma en un marco meramente regional, sino que lo hace en contraste con un contexto global que la penetra de un modo inmediato, ya sea material o virtualmente. En lo material, podemos determinar cómo la globalización cultural se corporiza en aparatos, tecnologías, instrumentos, objetos de consumo, etcétera. En lo virtual, la globalización cultural se presenta como una ampliación del horizonte cognoscitivo y como una aceleración de las distancias - espaciales y temporales -  entre distintas  culturas regionales.
Por lo pronto, esta globalización cultural no se produce armónicamente, sino que se regenera como un escenario conflictivo que pugna por los múltiples sentidos que se intercambian dentro de un ámbito de interconexión cultural que, como toda relación de poder, no es simétrica sino todo lo contrario
Las transformaciones tecnológicas y su efecto sobre el tiempo y el espacio
 Paralelamente, vemos que las transformaciones tecnológicas son producto del desarrollo de las fuerzas productivas y, a la vez, constituyen un impulso para un desarrollo mayor aún. El formidable avance de las comunicaciones fue la plataforma desde la cual se amplifica la globalización: es posible un mercado financiero mundial porque son posibles las comunicaciones al instante de una punta a otra del globo. Dentro de este esquema, Internet, nacida como red de investigación científica, ocupa un rol fundamental en la transmisión global de la cultura, transmisión que tiene por característica la interacción, el ida y vuelta.
Estas altas velocidades de la información que circula a través del mundo implican también modificaciones en la percepción del espacio y del tiempo. Como dice el dicho “tiempo es dinero”. Pero ¿qué es el dinero? El dinero es un valor de cambio, que como todos sabemos, nos puede comprar espacio y hacer que el tiempo juegue a nuestro favor. David Harvey lo señala claramente: “el dominio simultáneo del tiempo y el espacio constituye un elemento sustancial del poder social (…) el dinero puede utilizarse para gobernar el tiempo (nuestro tiempo y el de los otros) y el espacio. Recíprocamente, el dominio del tiempo y el espacio pueden convertirse a su vez en dominio sobre el dinero”.[1]
Queda expuesto con claridad que la lucha por el dominio del tiempo y el espacio es crucial y, por lo tanto, también lo es el rol de las tecnologías que hacen posible dicho dominio.
“Si el espacio, tal como lo concibe Foucault, es siempre un continente del poder social, entonces la reorganización del espacio es siempre una reorganización del marco de trabajo a través del cual se expresa el poder social”.[2]
Internet, como instrumento tecnológico del capital, es apropiada por los movimientos sociales contrahegemónicos para convertirse a su vez en un nuevo campo de poder (de información, de dominación, de saber, de participación, de socialización, de cultura).
El nuevo escenario para el conflicto social
 También es importante destacar el surgimiento de un nuevo escenario de conflicto como consecuencia de la globalización. Todo intercambio cultural implica una codificación por parte de quien emite y una decodificación por parte de quien recibe el mensaje, en un proceso interactivo cuyo requerimiento básico es compartir el código. La globalización, que se difunde preferencialmente a través del ciberespacio, configura un nuevo terreno de lucha porque, entre otras cosas, impone códigos de lectura que muchas veces desnaturalizan el contenido particular o regional de los mensajes.
Estamos frente a nuevas realidades que implican un debate al ser procesos complejos, ya que el ciberespacio constituye representaciones culturales distintas a las representaciones  geográficas del espacio territorial en el mundo real.
Asimismo, hay un cambio cualitativo en relación al sistema político tradicional, caracterizado por estructuras jerárquicas, de tipo piramidal, con concentración de la toma de decisiones en la cúpula, versus el esquema más horizontal de los nuevos movimientos sociales, que valoran el trabajo asociativo y en red y en el cual la extensión y expansión de las redes es en sí un espacio de acumulación de poder. La irrupción de los nuevos movimientos sociales se produce a la vez como respuesta organizativa congruente con los cambios dentro del modo de producción o de sistema concebido por David Harvey como un régimen de “acumulación flexible”[3]. El esquema fordista, representado por la gran fábrica con muchos obreros y cuyo marco de referencia eran leyes laborales estables se transforma, globalización mediante, en un sistema flexible y descentralizado, por lo cual es lógico que estos cambios tengan su repercusión en los modos organizativos de los movimientos contrahegemónicos, que adquieren a su vez un carácter global y flexible.
En este punto, y dado que el principal escenario de la lucha de poder no es ya la fábrica aislada sino el conjunto cultural y social, adquieren especial preponderancia el papel de las comunicaciones y de las expresiones artísticas y culturales de diverso tipo. Hay una lucha de discursos entre lo hegemónico y lo contrahegemónico, y la web es uno de los territorios en abierta disputa.
Así, la apropiación de tecnologías que varían la percepción y la utilización tanto del tiempo como del espacio se convierte en un elemento clave en la lucha social, ya que no sólo se suma a sino que modifica cualitativamente las posibilidades de intervención y de difusión de las organizaciones sociales. Subirse a la red es entonces utilizar las autopistas de la globalización  para desarrollar un mensaje propio, de contenido contrahegemónico.
Es relevante considerar que, al mismo tiempo que emergen los nuevos movimientos sociales, también ocurren transformaciones en los modos de producción política de los partidos tradicionales o, por lo menos, de algunos de ellos. Tal es así que hay colectivos pertenecientes a partidos políticos, los cuales desarrollan su acción comunicativa en la red con las mismas premisas y las mismas estéticas que otros movimientos independientes o que se reivindican políticos pero no partidarios. Sin ahondar en este aspecto, que habla de necesarias transformaciones relacionadas a las estructuras partidarias formales y que en sí mismo daría para una investigación, esta característica es relevante porque integra el universo en el cual se desenvuelven las nuevas formas de militancia, las cuales, estudiadas sin este contrapunto, darían una imagen distorsionada, aparentando una uniformidad de métodos y estilos que no es tal. Hay nuevos movimientos sociales en la red, pero también hay partidos políticos que están modificando sus estrategias comunicacionales.
Se puede apreciar entonces cómo la globalización y las transformaciones en lo tecnológico han producido diversas operaciones sobre la cultura, sobre los conceptos de tiempo y espacio, sobre las identidades de los actores y sobre la conformación de los escenarios de conflicto. Esta suma de cambios y su combinatoria implican a la vez la reformulación de las estrategias de estos actores en función del nuevo escenario.
El desafío, tanto para los teóricos como para los militantes es, entonces, desenredar las tramas superpuestas de estas relaciones de poder, que comprenden el uso y apropiación de las tecnologías y que reconfiguran el territorio de la lucha social.


[1] HARVEY David, La condición de la posmodernidad, Amorrortu, Buenos Aires, 1998, p.251
[2] Ídem, p.282
[3] Ídem, p. 267
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